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Serie televisiva sobre san Agustín
Christian Duguay, Director de la Serie. |
Del director de "Juana de Arco" y "El arte de la guerra".
San Agustín nació en Tagaste el 13 de noviembre de 354 y murió en Hippo Regius el 28 de agosto de 430 y es junto con Jerónimo de Estridón, Gregorio Magno y Ambrosio de Milán uno de los cuatro más importantes Padres de la Iglesia latina.
Ahora, sobre su vida el director Christian Duguay ha rodado una miniserie que el pasado septiembre se presentó al Papa, en Castel Gandolfo y antes del estreno oficial, una síntesis de la miniserie televisiva "San Agustín" (en inglés: "Augustine, The Decline of the Roman Empire", sobre la vida del obispo de Hipona. Se sabe que San Agustín ha sido el gran maestro de vida de Joseph Ratzinger, a quien le dedicó su tesis doctoral y cuyos restos visitó, en Pavía, en un viaje por la región milanese.
La serie, que recrea la vida de este doctor de la Iglesia, uno de los más grandes intelectuales de la historia, ha sido coproducida por Lux Vide, Rai Trade y Rai Fiction (Italia), Bayerischer Rundfunk/Tellux Film y Eos Entertainment (Alemania), y Grupa Filmova Baltmedia (Polonia).
El director, el canadiense Christian Duguay, es conocido por haber dirigido películas como "Juana de Arco" (1999, con Lelee Sobieski), "El arte de la guerra" (2000), "Screamers" (1995) o "Hitler, el reinado del mal" (2003).
Franco Nero ("La Jungla de Cristal II", "Los últimos días de Pompeya") ha dado vida al santo en la vejez, mientras que Alessandro Preziosi (actor de teatro, especialista en Shakespeare), lo ha recreado durante su tormentosa juventud.
La serie comienza con el anciano Agustín recordando su vida poco antes de morir, asediado en Hipona en el 430 por los ejércitos vándalos. Se narra así la vida del santo, sus excesos y transgresiones, hasta la crisis existencial que le llevó a la conversión, en el marco del colapso del Imperio Romano.
Otro papel destacado es el de santa Mónica (Monica Guerritore), como guía de la salvación de su hijo.
El telefilme se enmarca dentro del proyecto "Imperium" de la productora italiana Lux Vide, propiedad de la familia Bernabei. Lux Vide es muy conocida por haber producido series como "La Biblia" (emitida en España por Antena 3), o Don Matteo (las aventuras de un sacerdote detective al estilo del padre Brown, de gran éxito en varios países).
Dentro de este proyecto, en el que se enmarcan trabajos como "Augusto" y "Pompeya", está prevista la producción de una nueva versión de "Ben Hur", que dirigirá también Christian Duguay, en colaboración con otras productoras norteamericanas.
Al final de la visión, el Papa mostró su "gran alegría" por el proyecto, ya que éste, según le explicaron los productores, surgió a raíz de una observación suya "más bien casual" hace tres años, durante una entrevista concedida a la Bayerischer Rundfunk (ARD); ZDF; Deutsche Welle y a Radio Vaticano.
En aquella ocasión, el Papa afirmó: "Puedo imaginarme películas muy hermosas. Yo naturalmente sólo conozco muy bien a los Padres de la Iglesia: una película sobre Agustín, también una sobre Gregorio Nacianceno y su particular figura, su escapar continuo de las responsabilidades cada vez mayores que le venían asignadas etc...."
"Hay que estudiar: no existen sólo situaciones desagradables entorno a las cuales hablan tantas películas nuestras, sino que hay figuras maravillosas de la historia, que no son para nada aburridas, y que son de gran actualidad. Por último, hay que intentar no cargar demasiado a la gente, y hacer visible para muchos las figuras que son actuales y que nos inspiran", añadía el Papa en aquella ocasión.
Ahora, al terminar la proyección, Benedicto XVI lo definió como "un gran viaje espiritual" y "una grandiosa representación".
"Desde fuera, la vida de san Agustín parece acabar de modo trágico: el mundo en el que ha vivido termina, es destruido. Pero como se ha afirmado aquí, su mensaje ha permanecido e, incluso en los cambios del mundo, perdura, porque viene de la Verdad y guía a la Caridad, que es nuestro común destino".
"En realidad, me parece que el filme es un viaje espiritual en un continente espiritual muy distante de nosotros, y sin embargo muy cercano, porque el drama humano es siempre el mismo".
"Vemos cómo, en un contexto para nosotros muy lejano, se representa toda la realidad de la vida humana, con todos sus problemas, las tristezas, los fracasos, como también el hecho de que, al final, la Verdad es más grande que cualquier obstáculo, y encuentra al hombre", añadió.
Ésta, concluyó, "es la gran esperanza que permanece al final: nosotros no podemos encontrar solos la Verdad, pero la Verdad, que es una Persona, nos encuentra".
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