4 de Julio: Viaje de Benedecto XVI a Sulmona (Los Abruzos).



 
 
Urna con los venerados restos de San Celestino V



Veneración de las reliquias San Celestino V, el único Papa que ha renunciado en la historia.

El próximo 4 de julio, Benedicto XVI partirá a las 8,30 horas en helicóptero desde el Vaticano hacia Sulmona, en la región italiana de los Abruzos, sacudida recientemente por un fuerte terremoto, a donde tiene previsto llegar, concretamente al campo deportivo Serafini del complejo deportivo de la Coronada, a las 9,20 horas.
En la plaza Garibaldi, el Pontífice recibirá el saludo de bienvenida del alcalde de Sulmona y del obispo de Sulmona-Valva.
En esa misma plaza, a las 10 horas, está prevista una concelebración eucarística, en la que el Papa pronunciará la homilía, seguida del rezo del Ángelus, con las tradicionales palabras del Obispo de Roma.
El programa prevé compartir una comida con los obispos del Abruzzo a las 13,15 horas en la casa sacerdotal del centro pastoral diocesano de Sulmona.
Allí mismo, a las 16,30 horas, está previsto un saludo de los miembros del comité organizador de la visita y un encuentro con una delegación del centro penitenciario (Casa Circondariale) de Sulmona.
A las 17 horas, Benedicto XVI mantendrá un encuentro con los jóvenes, a los que dirigirá un discurso, en la catedral de Sulmona.
Después, en la cripta de la catedral, tendrá lugar la veneración de las reliquias de san Pánfilo y de san Celestino V, uno de los pocos pontífices que han abdicado.
La visita pastoral está motivada por el octavo centenario del nacimiento de San Celestino V, conocido antes de ser elegido a la cátedra de san Pedro como Pietro da Morrone, sacerdote ermitaño y fundador de la Orden de los Hermanos del Espíritu Santo (celestinos).
Elegido Papa casi con ochenta años, después de dos años de cónclave, asistió a las intrigas del poder propias de la época y a las injerencias de los reyes, por lo cual, tras cinco meses como pontífice, renunció voluntariamente a su trono para retornar a su vida de ermitaño.
Pedro Celestino, Papa (1215-1296) Había nacido en el seno de una familia numerosa, el año 1215, en Isernia, Italia; Angelerico y María eran sus progenitores; al undécimo de sus retoños le pusieron por nombre Pedro.
Tuvieron doce hijos, a semejanza del patriarca Jacob, y siempre pedían al Señor que alguno de ellos sirviese a Dios», esos datos se leen en la autobiografía del papa Celestino V. Estando en Monte Murrone visitando sus casas sucedió el hecho insólito de llegar una comitiva, presidida por el arzobispo de Lyon con séquito de cardenales y personajes del cónclave, para comunicarle la noticia de hacer sido elegido papa, a sus ochenta años, y suplican su aceptación.
Pedro Celestino no quiere Roma. Cinco meses de papa fueron suficientes. Dimitió por el convencimiento personal de que era un mal para la Iglesia su continuidad; y como era humilde y desprendido lo hizo con valentía y decisión.
Bonifacio VIII, su sucesor, tomó las medidas que a él le parecieron prudentes en la coyuntura: ratifica la dimisión e incorpora al corpus jurídico canónico la bula con que Celestino V dimitió, posteriormente le encarceló en una torre donde falleció el 19 de mayo de 1296 tras diez meses de confinamiento.
Clemente V elevó a Celestino a los altares en el año 1313.
La visita a Sulmona es una de las cuatro visitas pastorales a localidades italianas que el Papa realiza este año 2010, después de la de Turín y antes de las de Carpineto Romano (el 5 de septiembre) y Palermo (el 3 de octubre).



 
 

 







   
 
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