El Papa otorga la Rosa de Oro a la Virgen de la Cabeza.

 
 
Santuario de la Virgen de la Cabeza en el cerro del Cabezo



El Obispo de Jaén, D. Ramón del Hoyo, señala que la Virgen de la Cabeza es la única imagen mariana en España que tiene esta condecoración pontificia.

 
 


Jaén celebra un Año Jubilar en honor de su Patrona, la Virgen de la Cabeza, en el centenario de su coronación canónica. Por este motivo, Mons. Ramón del Hoyo, obispo diocesano, solicitó la distinción pontificia de la Rosa de Oro al Santo Padre para la Santísima Virgen. Condecoración que ha sido concedida, por vez primera en España, a una imagen de María.

 
 
E. Sr. D. Ramón del Hoyo, Obispo de Jaén


En la sala de prensa del Obispado de Jaén se presentó el programa de actos de la visita de la Virgen de la Cabeza a la catedral diocesana. Antonio Garrido, Vicario Episcopal de Comunicación, ha señalado que la imagen mariana peregrinará desde su Santuario de Sierra Morena, en Andújar, a la Catedral de Jaén y permanecerá allí desde el sábado 14 al domingo 22 de noviembre.
Durante su presencia en la Catedral se celebrarán diversos actos litúrgicos, pastorales, formativos y culturales, como la muestra que se realizará en la sala de exposiciones catedralicia con motivo de la visita de la Virgen de la Cabeza. En esta exposición aparecerán diversos elementos relacionados con la devoción a la patrona de la diócesis de Jaén.
Con ocasión del traslado de la imagen, Mons. del Hoyo, en nombre de Benedicto XVI, colocará la Rosa de Oro a los pies de la Virgen de la Cabeza.
El Obispo de Jaén ha explicado que esta distinción es un reconocimiento del Papa a personalidades católicas prominentes, que ha ido experimentando una evolución significativa. Primero lo recibían reyes y dignatarios, luego casi exclusivamente reinas. Y últimamente también la han recibido algunas advocaciones de la Santísima Virgen María. Esta distinción fue creada por el Papa León IX en 1049.
Como su propio nombre indica, consiste en un rosal de oro con flores, botones y hojas, colocado en un vaso de plata renacentista en un estuche de oropel con el escudo papal. El Papa la bendice el cuarto domingo de Cuaresma.
Entre las advocaciones marianas que también tienen esta distinción se encuentran, entre otras, la Virgen de Lourdes, la Virgen de Mariazell, Nuestra Señora de Jasna Gora de Polonia o la Virgen de Loreto.
La Virgen de la Cabeza es la patrona de la Diócesis de Jaén por bula del Papa Juan XXIII del 27 de noviembre de 1959.
En 2009, en la celebración de su Año Jubilar, el Papa Benedicto XVI la condecoró con la Rosa de Oro, "singular privilegio" con el que el Papa reconoce su patronazgo sobre la Diócesis de Jaén, la profunda devoción con la que es venerada y la amplia historia de su romería, la más antigua del país. Es la primera Virgen de España que la recibe.[1] [2]
En la rosa de oro hay una inscripción en latín que dice:
«Benedicto XVI. Rosa de Oro. Para la imagen de la Bienaventurada Virgen María de la Cabeza, Patrona Celestial de la Diócesis de Jaén. Concesión benignísima. 22 de noviembre de 2009».
La historia de esta imagen, según la leyenda, se debe a que cuando San Eufrasio vino a España, trajo consigo una imagen de la Santísima Virgen a la que rendía culto y devoción. En el siglo VII cuando Andujar fue ocupada por los Árabes, la Sagrada Imagen fue escondida entre unas peñas en uno de los cerros más altos e inaccesibles de Sierra Morena para evitar su profanación.
En el siglo XIII, un pastor de Colomera, Granada, llamado Juan Alonso Rivas, apacentaba su ganado, cabras y ovejas, en las alturas de Sierra Morena junto a la cumbre del Cabezo. Era cristiano sencillo y fervoroso, quizá algo entrado en años y estaba aquejado de una anquilosis o paralización total en el brazo izquierdo.
Empezaron a llamar su atención las luminarias que divisaban por las noches sobre el monte cercano a donde tenía su hato y a las que se sumaba el tañido de una campana. Finalmente quiso salir de duda y en la noche del 11 al 12 de agosto del año 1227 resolvió llegar a la cumbre.
A su natural temor sucedió una expresión de asombro y gozo, porque en el hueco formado por dos enormes bloques de granito, encontró una imagen pequeña de la Virgen, ante cuya presencia se arrodilló el pastor y oró en voz alta entablando un diálogo con la Señora.
La Santísima Imagen le expresó su deseo de que allí se levantara un templo, enviándolo a la ciudad, para que anunciara el acontecimiento y mostrara a todos la recuperación del movimiento en su brazo y de esta forma, dieran crédito a sus palabras. Bajó a la ciudad y anunció el suceso que no tuvieron más remedio que creer ante el testimonio de su brazo curado.
La actual imagen, tallada por José Navas Parejo en 1944 tras la desaparición de la antigua, representa a la Madre y Señora sentada sobre un pequeño sitial sin respaldo, sosteniendo al Niño Dios en su brazo izquierdo y ofreciendo un pequeño fruto rojizo en la mano derecha, interpretado como un madroño dada la abundancia de este fruto en la sierra.



La Imagen de María viste túnica carmesí ceñida con un pequeño cíngulo o efed de líneas verticales, al estilo hebreo, manto azul estofado en oro, en alusión a la Encarnación y a su Inmaculada Concepción y tocado blanco que deja ver el cabello moreno que le cae sobre los hombros. El Niño viste túnica clara como redentor del género humano y porta en su mano izquierda una esfera dorada al tiempo que con la derecha muestra a su Madre.
Con motivo de la conmemoración anual de la aparición, el 12 de agosto, los fieles pueden contemplar la talla de la Imagen coronada y cubierta tan sólo por su manto de reina. Destaca en ambas figuras el color moreno de su piel, que le ha dado el apodo de La Morenita.


Diversos momentos de la Procesión el día de la Romería













   
 
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