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XXIV Capítulo General de los Redentoristas en Roma.
NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCCORRO, EMBLEMA DE LA CONGREGACIÓN |
“Reestructuración para la misión: Esperanza en acción”
El P. Michael Brehl, de 54 años de edad, es el nuevo Superior General de los Redentoristas, así se ha hecho público hoy, en Roma, en el Capítulo General que celebra la Orden, tras la elección del Provincial canadiense.
Este sacerdote se desempeñaba como Provincial de Edmonton-Toronto (Canadá) y se convierte así en el 17º Superior General de los Redentoristas, orden fundada por San Alfonso María de Ligorio. El P. Brehl, quien sucede al P. Joseph W. Tobin, ha sido elegido en el 24º Capítulo General de la Orden que se inició el 21 de octubre en Roma.
Este sacerdote nació en Toronto en 1995. Hizo su profesión perpetua el 15 de agosto de 1976 y fue ordenado el 15 de marzo de 1980.
El P. Brehl conoció a los Redentoristas casi al finalizar sus estudios Tras graduarse ingresó a la orden y asistió a la escuela de Teología de Toronto en donde estudió hasta 1979.
En los últimos 25 años de su vida, explica él mismo, "he sido miembro de un equipo de misiones parroquiales y retiros, he trabajado en cuatro diferentes parroquias, pasé nueve años trabajando con candidatos a Redentoristas y he servido en muchos de los comités en Canadá y en el ámbito internacional".
El nuevo Superior General cuenta en su autobiografía, entre otras cosas, que le gusta el "ciclismo, correr, el squash y el golf. Además, me gusta la lectura, los crucigramas, y las películas". Hasta ahora, relata, "he vivido una vida emocionante que está a la altura de la promesa que experimenté por primera vez en la Casa de Gerardo", cuando conoció a la Orden.
El P. Brehl servirá como Superior General durante seis años y tendrá su residencia en la Casa General en Roma.
San Alfonso vivió de 1696 a 1787 en el Reino de Nápoles. Era hijo de nobles napolitanos y recibió una formación privilegiada en diversos campos de la cultura del tiempo. A los 16 años de edad consigue el doctorado en ambos derechos, ocupando luego un puesto importante en los tribunales del Reino. Llevaba una vida piadosa e intensa como seglar. Frecuentemente hacía ejercicios espirituales con los vicentinos y los jesuitas, además de pertenecer a diferentes asociaciones. Al descubrir las injusticias de la justicia en el ejercicio de su profesión, y movido por el amor a Cristo, decide consagrarse definitivamente al Señor.
En 1726 es ordenado sacerdote en la catedral de Nápoles. Comienza a trabajar enérgicamente en los suburbios de Nápoles donde creó las Capillas del Atardecer, reuniones de seglares, pobres y muchos de ellos delincuentes, a los que pocos atendían. Participa de una asociación misionera como sacerdote diocesano. Más tarde, al descubrir el abandono en el que vivían los pobres de los campos fuera de Nápoles, decide abandonar la capital y consagrarse con algunos compañeros a las misiones populares para lo cual funda, después de consultar a importantes personajes religiosos del reino, la Congregación del Santísimo Redentor. En estos años colaboró también en la fundación de la Orden del Santísimo Redentor, cuya iniciadora fue la Ven. María Celeste Crostarosa, mujer fuerte y verdadera mística.
Así Alfonso de Ligorio comienza su vida de misionero a tiempo completo y como fundador de una nueva congregación aprobada por la Santa Sede en 1749. Alterna su trabajo misionero y de superior con el de escritor, que había comenzado propiamente en 1743 con una obra dedicada a Santa Teresa y en la cual exponía ya la síntesis de su espiritualidad. Se cuentan entre sus obras más de 111 títulos. Su obra más importante es la Teología Moral. Esta obra supuso un punto de necesario equilibrio entre el rigorismo jansenista y las veleidades probabilistas. En el campo de la Espiritualidad la obra más significativa es la Practica del Amor a Jesucristo.
En su formación espiritual Alfonso recibió la influencia de los grandes maestros espirituales de todos los tiempos, pero él ha dado un tono apostólico a todos sus escritos pensando en el pueblo de Dios al que estuvo consagrado toda su vida. Alfonso concede una gran importancia al sentimiento y a los afectos en la vida espiritual. De aquí se sigue que el santo mantenga las distancias en relación tanto al Jansenismo como al Iluminismo. En 1762 es nombrado obispo de Santa Águeda de los Godos, cargo que, a pesar de su renuncia, tuvo que ejercer durante 13 años. Hasta el último momento estuvo trabajando por el desarrollo de la congregación del Santísimo Redentor aunque con las fuerzas disminuidas por la enfermedad y la edad. Muere en Pagani, Sur de Italia, el 1 de agosto de 1787. En 1839 fue canonizado. En 1871 fue proclamado Doctor de la Iglesia. En 1950 fue declarado Patrono de Confesores y Moralistas.
Ahora, la Congregación del Santísimo Redentor, popularmente conocida como Congregación Redentorista, fundada en 1732 por San Alfonso de Liguori, celebra su XXIV Capítulo General desde el 19 de octubre de 2009 en el Salesianum de Roma, Italia.
El Capítulo General, de esta Congregación, es el órgano supremo del gobierno interno de la Congregación.
Los 107 delegados, que representan a los casi 5.500 redentoristas que viven y trabajan en 78 países de todo el mundo, se encuentran reunidos para analizar la situación actual de la Congregación y su futura orientación así como también para la elección de un nuevo superior general y sus consejeros. Aunque la preparación para el Capítulo comenzó hace más de dos años, la Congregación intensificó su reflexión a partir de enero de 2009.
En el primer semestre de este año, los delegados se reunieron de acuerdo con las seis grandes regiones de que consta la Congregación: Europa Sur, Europa Norte, América del Norte, América Latina y el Caribe, Asia-Oceanía, y África. Cada una de dichas reuniones presentó propuestas para la agenda del Capítulo General y contribuyó a la elaboración del Instrumentum Laboris o instrumento de trabajo.
Las reuniones regionales decidieron también qué propuestas de los hermanos -- llamadas Postulata -- entrarían a formar parte del programa del Capítulo General. Las reuniones regionales aprobaron como tema para el Capítulo: "Reestructuración para la misión: Esperanza en acción".
Atención especial durante el Capítulo merece el tema de la reestructuración. Los tres últimos capítulos generales (1991, 1997 y 2003) expresaron un creciente interés por el modo como está organizada la Congregación en todo el mundo.
Durante los últimos seis años, una Comisión Internacional de redentoristas estudió las estructuras de la Congregación y dicha Comisión presentará también un informe al XXIV Capítulo General. "Es de esperar que las decisiones resultantes refuercen la capacidad de los redentoristas de anunciar el Evangelio a los pobres abandonados", afirma el padre Ziuraitis.
El XXIV Capítulo General inició sus trabajos con un día de retiro predicado por el arzobispo Gianfranco Gardin, ofmconv., secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica.
Los siguientes días, los delegados escucharán un informe sobre el estado de la Congregación presentado por el padre Tobin, antes de pasar a otras tareas. Presumiblemente, el Capítulo General tendrá una duración aproximada de un mes.
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