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BENEDICTO XVI CELEBRA A PABLO VI
VISITA DEL PAPA A LOS LUGARES DE PABLO VI
EL 8 DE NOVIEMBRE DE 2009
Vista aérea de Concesio, pueblo natal de Pablo VI |
El Premio Pablo VI («Premio Internazionale Paolo VI»), es un premio creado en 1979 en recuerdo del papa Pablo VI por el «Instituto Pablo VI» de Brescia (Lombardía, Italia), su ciudad natal.
Este premio se otorga a las personas o instituciones "que, con sus estudios y sus obras, han contribuido al crecimiento del sentido religioso en el mundo. El premio intenta conjugar la dimensión religiosa con la cultural, en coherencia con la memoria de Pablo VI, que sintió profundamente las inquietudes y las esperanzas del hombre contemporáneo esforzándose en conocer y comprender esas experiencias para incorporarlas al mensaje cristiano".
1984: Hans Urs von Balthasar, teólogo católico suizo.
1988: Olivier Messiaen, compositor francés.
1994: Oscar Cullmann, teólogo luterano francés.
1997: Jean Vanier, canadiense, católico, fundador de las «Communautés de l'Arch»e y de la asociación "«Foi et lumière»".
2003: Paul Ricœur, filósofo protestante, pensador cuya carrera ha estado marcada por el diálogo y el compromiso ecuménico.
2004: Casimir Swiatek, Cardenal de Minsk (Bielorrusia), 90 años, de los que 10 los pasó en un gulag.
Según hizo público el Vaticano a finales de octubre, el Papa visitará el 8 de noviembre la localidad natal del papa Pablo VI, Concesio, donde inaugurará la nueva sede del Instituto Pablo VI.
El acto se enmarcará en la visita pastoral que Benedicto XVI realizará el segundo domingo de noviembre a la provincia italiana de Brescia, con motivo del 30 aniversario de la muerte de Pablo VI.
A las 8 de la mañana, está prevista la salida del Papa en helicóptero desde el helipuerto del Vaticano hasta el aeropuerto de Ciampino (Roma). Media hora más tarde se prevé el despegue de su avión hacia Brescia.
Según el programa, el Santo Padre llegará a las 9,30 horas al aeropuerto militar “Teniente Alfredo Fusco” de Ghedi (Brescia).
Después realizará una visita privada a la iglesia parroquial de Botticino Sera, donde venerará los restos mortales de San Arcangelo Tadini.
A las 10,15 horas está prevista una acogida en el cementerio del Duomo de Brescia, seguida de una breve visita a este templo.
La plaza Pablo VI de la ciudad de Brescia acogerá una concelebración eucarística a las 10,30, en la que Benedicto XVI pronunciará la homilía y después rezará el Ángelus y dirigirá unas palabras a los fieles.
A las 16 horas, Benedicto XVI dirigirá un saludo a los organizadores de la visita en el Centro Pastoral Pablo VI de Brescia.
Ya en Concesio, el Santo Padre tiene previsto visitar, a las 16,45 horas, la casa natal de Pablo VI y la nueva sede del Instituto Pablo VI.
A las 17,30 horas tendrá lugar el encuentro oficial para la inauguración de la nueva sede de dicho Instituto y para la asignación del VI Premio Internacional Pablo VI (que el Instituto Pablo VI concede en memoria de ese Papa) en el Auditorio Vittorio Montini del Instituto Pablo VI. El Papa pronunciará un discurso en ese acto.
Benedicto XVI entregará personalmente el premio internacional Pablo VI que este año ha sido atribuido a las publicaciones ‘Sources Chretiennes’. La entrega tendrá lugar el próximo domingo, 8 de noviembre, en ocasión del viaje pastoral del Papa a Brescia, donde inaugurará la nueva sede del Instituto dedicado al Siervo de Dios Pablo VI en Concesio, ciudad natal del Papa Montini.
El premio Pablo VI esta vez quiere rendir un reconocimiento especial a ‘Sources Chretiennes’, la editorial fundada en 1942 por Henry De Lubac y Jean Daniélou, por el profuso compromiso de esta histórica colección de textos en el descubrimiento de las fuentes cristianas antiguas y medievales. Son 530 volúmenes de la edad apostólica y patrística los que actualmente contiene esta seleccionada colección de títulos, a través de los que se comprende el sentido universal y unitario de la civilización cristiana. Un rico patrimonio que contribuyen a renovar el apreciamiento y la comprensión de la tradición en la que está enraizado el pensamiento cristiano y la vida eclesial.
Después, Benedicto XVI visitará la parroquia de San Antonino de Concesio, en la que fue bautizado el papa Pablo VI, y donde también tiene previsto pronunciar un discurso.
El avión del Papa despegará a las 19 horas del aeropuerto militar “Teniente Alfredo Fusco” de Ghedi y llegará a Ciampino a las 20 horas, según el programa, desde donde Benedicto XVI viajará en helicóptero hasta el Vaticano.
La visita de Benedicto XVI a Brescia será “un momento intenso de comunión y de oración”, afirmó el obispo de Brescia, monseñor Luciano Monari, al anunciar a sus diocesanos, el pasado 9 de abril, la visita del Papa.
Joseph Ratzinger fue creado cardenal por Pablo VI y “siempre ha tenido hacia nuestro papa bresciano un reconocimiento y un amor grande”, recordaba entonces monseñor Monari.
Para el obispo de Brescia, “el significado espiritual de esta visita está clarísimo”, y lo explicaba destacando que “la Iglesia bresciana necesita de la Iglesia de Roma para poderse definir como Iglesia en sentido pleno”.
También indicaba que “la liturgia que celebramos es auténtica porque hacemos memoria del Papa y de todos los obispos en comunión con él”, y que los católicos sólo encuentran su verdadera identidad eclesial si mantienen vital, fuerte, sin reservas, el vínculo de fe y de caridad con la sede de Pedro”.
Juan Bautista Montini nació en 1897 en Concesio, una población cercana a Brescia, Lombardía, Italia. Fue el segundo de los tres hijos de Giuditta Montini (su apellido de soltera era Alghisi) y del abogado Giorgio Montini, quien también fue director del periódico Il Cittadino di Brescia y diputado al parlamento italiano.
Inicia sus estudios teológicos en el seminario diocesano de Brescia en 1916 y recibe su ordenación sacerdotal en la catedral de Brescia el 29 de mayo de 1920. Se graduó en la Pontificia Universidad Gregoriana, la Pontificia Academia Eclesiástica y la Universidad Estatal La Sapienza de Roma. Con un destino en la nunciatura en Varsovia (Polonia), en 1923, inició en seguida una carrera en la diplomacia vaticana (tanto en el exterior como en la curia) que habría de durar más de treinta años. En 1937 el papa Pío XI lo nombró sustituto de la Secretaría de Estado, llegando a ser la máxima autoridad en este dicasterio cuando el papa siguiente, Pío XII, reservó para sí la titularidad del mismo.
Estrecho colaborador, pues, de Pío XII, éste acabó alejándolo de la Curia romana al nombrarlo arzobispo de Milán el 1 de noviembre de 1954. Pero Juan XXIII lo recuperó y lo hizo cardenal presbítero del título de Ss. Silvestro e Martino ai Monti el 15 de diciembre de 1958 (ya había renunciado al cardenalato que le ofreció Pío XII en 1952) e incorporándolo a la preparación del Concilio Vaticano II a partir del 11 de octubre de 1962.
La temprana muerte del beato Juan XXIII dejó a su sucesor la difícil tarea de llevar adelante el Concilio y aplicar sus innovaciones a la vida de la Iglesia. A los dieciocho días de la muerte del papa, Montini resultó elegido para esa tarea. Tomó el nombre de Pablo VI y fue coronado papa el 30 de junio de 1963 por el cardenal Alfredo Ottaviani, protodiácono de Santa Maria in Dominica.
A él correspondió presidir la segunda sesión del Concilio Vaticano II, abierta el 29 de septiembre de 1963, las siguientes sesiones y el inicio de la aplicación de sus decretos a partir del 7 de diciembre de 1965, en que concluyó la IV y última sesión conciliar. Su pontificado, por tanto, estuvo marcado por la concreción del espíritu del Concilio en la renovación y modernización de la Iglesia católica y de sus enseñanzas. Reestructuró las instituciones vaticanas, internacionalizó el Sacro Colegio Cardenalicio y redujo el predominio abrumador de los italianos, descentralizó el poder papal para impulsar una mayor colaboración de los fieles en la vida de la Iglesia, viajó por todo el mundo para redoblar la presencia pública de la Iglesia y dio un nuevo impulso al diálogo ecuménico con las restantes confesiones cristianas.
Las encíclicas de Pablo VI mostraron la preocupación de la Iglesia por problemas del mundo moderno como el subdesarrollo (Populorum progressio, 1967) o el control de la natalidad (Humanae vitae, 1968). Pero demostraron también moderación ante las presiones que algunos sectores impulsaron tras el Concilio Vaticano II: en contraste con el impulso progresista de los sectores más radicalizados de la Iglesia, Pablo VI se mostró más conciliador, pragmático y conservador. Así, por ejemplo, Pablo VI se negó a alterar el sistema tradicional de elección de los papas para evitar que el cónclave se convirtiera en una especie de Parlamento democrático (1975).
Este aparente conservadurismo no impidió que existieran enfrentamientos con grupos tradicionalistas que se negaban a aplicar las reformas del Vaticano II, en temas como el Ecumenismo, el uso de lenguas vernáculas en la Liturgia, así como la modificación del Ordinario de la Misa, la declaración sobre la libertad religiosa, como fue el caso del movimiento encabezado por el obispo Lefebvre.
Durante su pontificado presidió la apertura de la puerta santa en la Basílica de San Pedro desde el 24 de diciembre de 1974 dando inicio al año santo o jubileo, el cual fue seguido por aproximadamente mil millones de personas en todo el mundo.
En abril de 1978, Pablo VI se manifiesta ante las Brigadas Rojas por el secuestro del político italiano demócrata-cristiano y amigo de juventud Aldo Moro, de quien se conoce la noticia de su asesinato el 9 de mayo y preside su funeral en la basílica de Letrán, mostrándose visiblemente conmovido y siendo posiblemente esta una de las razones por las cuales se deterioró su salud, la cual se agrava el 5 de agosto y fallece el día 6 a las 21.40 horas por un ataque cardíaco.
Pablo VI se encuentra en proceso de beatificación.
Pablo VI en el Cenáculo (Jerusalén). |
Pablo VI, en su viaje a Bombay. |
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