Cuarto Centenario de la muerte de San Francisco Solano: Año Santo Jubilar. La Oficina de Turismo de Montilla mostrará los lugares de San Francisco Solano.

 
 
El Párroco de San Francisco y la Alcaldesa de Montilla
anuncian la Convocatoria del Año santo Jubilar.



El Vaticano ha concedido a Montilla un año jubilar con motivo de la conmemoración, el pasado 14 de julio de 2009, del cuarto centenario de la muerte del patrón de la localidad, San Francisco Solano. Así lo anunciaron la alcaldesa de Montilla, Rosa Lucía Polonio, y el sacerdote Jesús Joaquín Corredor, quienes han afirmado que la ciudad de la Campiña Sur espera recibir a partir del mes de julio de 2009 y a lo largo de 12 meses la visita de miles de peregrinos llegados desde distintos puntos de España, con el objetivo de conseguir las especiales gracias espirituales que la Iglesia católica concederá con motivo de la celebración del año santo.
Los peregrinos que en los próximos 12 meses se acerquen hasta Montilla para participar del Año Jubilar de San Francisco Solano tendrán la oportunidad de conocer, de la mano de la Oficina Municipal de Turismo, algunos de los lugares que guardan una vinculación con el patrón de la localidad.
Así lo anunció en un comunicado la teniente de alcalde de Desarrollo Económico del Ayuntamiento montillano, Aurora Barbero, quien ha sido la encargada de presentar "Tres Rutas Solanistas", un programa con el que el Consistorio montillano pretende mostrar a los visitantes "la importante huella que El Santo dejó en sus calles a lo largo de su vida".
Junto con una visita guiada al convento de Santa Ana (lugar al que San Francisco Solano asistía a misa con su familia) y a la parroquia de Santiago Apóstol (donde se conserva la pila en la que fue bautizado en 1549), los peregrinos podrán admirar la parroquia de San Francisco Solano, construida en 1681 sobre el solar de la casa en la que nació el patrón de la localidad.
Barbero explicó que, "sin duda, la parroquia de El Santo constituye el centro neurálgico solanista" y, en ella, los visitantes podrán contemplar numerosas reliquias y recuerdos, así como un documental que recorrerá en unos minutos la vida y la obra de Solano.
La edil se mostró convencida de que las Rutas Solanistas "servirán de reclamo para todas aquellas personas amantes de la cultura, de la historia y del patrimonio que deseen conocer los monumentos más emblemáticos de la ciudad, con el fundamental nexo de unión que representa la figura de El Santo".
El programa, que plantea tres recorridos alternativos de distinta duración, también ofrece la oportunidad de conocer el popular barrio de Las Tenerías, donde Francisco Solano dio sus primeras muestras de santidad.
San Francisco Solano, hijo de Mateo Sánchez y Ana Ximénez, franciscano evangelizador de América, nació en Montilla en marzo de 1549, en la calle Sotollón, y murió en Lima el 14 de julio de 1610. No se sabe con exactitud la fecha de su nacimiento, aunque sí la de su bautismo: el día 10 de marzo de 1549, en la Parroquia de Santiago, donde se conserva su partida. Dado que en aquella época se bautizaba a los pocos días de haber nacido, es por lo que algunos autores creen que fue el 6 de marzo cuando vino al mundo. Estudió las primeras letras con los Jesuitas y, tocado por la vocación religiosa, ingresó en el convento franciscano de San Lorenzo (Montilla), donde realizó el noviciado y tomó el hábito en 1569.
Trasladado al convento de la Recolección de Santa María de Loreto (Sevilla) para completar su formación, estudió filosofía y teología. Allí se ordena y canta su primera misa el 4 de octubre de 1576. Su celo por la cura de almas le empuja a predicar sin desmayo, iniciando este ministerio en Montilla. Para entonces ya mostraba inquietud por la música, afición que creció siendo vicario de coro en Loreto, y compañera fiel después en su estancia sudamericana. Usaba sobre todo el violín.
Desde Montilla prosiguió su periplo misionero por la provincia, creándose un currículum nada desdeñable. Fue maestro de novicios en el convento La Arruzafa (Córdoba, 1581). En 1583 estuvo en Montoro auxiliando a los afectados por la peste y contrayendo incluso la enfermedad, aunque sanó. En 1586 fue guardián de San Francisco del Monte (Adamuz, Córdoba). A estas alturas de su vida, casi todos los pueblos cordobeses habían oído su palabra, creciendo su fama día a día. Durante su corta estancia (1587) en el convento de San Luis el Real en la Zubia granadina (donde fue recibido con gran admiración), ya le rondaba por la cabeza la idea de marchar como misionero a tierras lejanas.
Solicitó trasladarse a África, aunque dicha petición le fue denegada. No se amedrentó y en 1589 consiguió figurar en el largo pasaje de franciscanos que, a petición de Felipe II, emigraban para evangelizar el Nuevo Mundo. Se embarcó en Sanlúcar de Barrameda el 28 de febrero de 1589 y pisó suelo americano en 1590. Colombia, Panamá, Chile, Paraguay, Argentina, Perú y tantos otros lugares escucharon sus prédicas, estableciéndose finalmente en la capital del antiguo Imperio Inca, donde se convirtió en ferviente defensor de los indios y en predicador incansable hasta su muerte. Sus restos se conservan precisamente en Lima.
Los hechos sobrenaturales que se le atribuyen en vida y su generosa entrega a los demás motivaron su beatificación en Roma por Clemente X (25 de enero de 1675) y su posterior canonización por Benedicto XIII (27 de diciembre de 1726). Era el respaldo oficial de la Iglesia. Sin embargo, mucho antes de que Roma lo elevara a los altares, ya era reconocido como patrono de numerosas localidades americanas y benefactor de su ciudad natal. Montilla votó públicamente su patronazgo merced a la gestión conjunta promovida en tal sentido por los marqueses de Priego y los cabildos secular y eclesiástico el 14 de marzo de 1647 (para otros autores, el 25 del mismo mes). Su bula fue aprobada definitivamente por Benedicto XIV en 1745.
"El año jubilar supone abrir Montilla a la comunidad cristiana de todo el mundo, además de ser un reclamo para todas aquellas personas amantes de la cultura, de la historia y del patrimonio", afirmó Rosa Lucía Polonio, quien se mostró convencida de que la propia naturaleza del evento -- que por vez primera se celebra en una localidad de la provincia distinta a la capital -- y el hecho de disponer de un calendario de actos religiosos y culturales repartidos a lo largo de todo el año, "harán que la afluencia de visitantes sea elevada y que muchas personas dirijan su mirada hasta esta ciudad". Para la alcaldesa, "Montilla se presentará el próximo año como un lugar de paz y de convivencia".
El año jubilar conmemorará el cuarto centenario de la muerte de San Francisco Solano, nacido en Montilla en 1549 y patrón de capitales americanas tan importantes como Lima, Potosí, Cartagena de Indias, Santiago de Chile o La Habana. "Fueron tantos los milagros atribuidos a este Evangelizador del Nuevo Mundo, que bastaron sólo 15 días desde su muerte para que comenzara a tramitarse su proceso de beatificación", recordó el párroco de la iglesia de San Francisco Solano, quien se mostró entusiasmado por el hecho de que el papa Benedicto XVI haya atendido la petición que cursó ante la Santa Sede el obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, el pasado mes de septiembre. Al objeto de coordinar las distintas actividades que se desarrollarán con motivo del año jubilar concedido, el Ayuntamiento de Montilla, junto con las parroquias de la ciudad, la Hermandad de San Francisco Solano y Nuestra Señora de La Aurora y distintas personas a título individual formarán parte de una comisión que mantendrá su primera reunión el próximo mes de enero.
"Además de acometer la señalización del año jubilar en los distintos accesos a la ciudad, el Ayuntamiento publicará en su página web todo el calendario de actividades y promoverá un documental sobre la importante vinculación que existe entre los vecinos de esta localidad y su patrón", explicó Rosa Lucía Polonio, quien hizo hincapié en que el Consistorio "buscará la implicación en esta importante efeméride de otras ciudades de la provincia que guardan relación con El Santo, como Montoro, Pedro Abad o Adamuz". Por otro lado, la Concejalía de Patrimonio propondrá una serie de visitas didácticas a lugares vinculados a la figura del fraile franciscano. "Al tratarse de una celebración que compete a toda la diócesis, las distintas delegaciones del Obispado prepararán otra serie de actividades que se llevarán a cabo en distintas localidades", señaló Jesús Joaquín Corredor, quien aclaró que "la idea de celebrar un año jubilar en Montilla partió del obispo, quien en un escrito que nos hizo llegar, destacó que San Francisco Solano cuenta con un peso específico en la historia de la Iglesia universal, por todo lo que sembró en Hispanoamérica", dijo.



 
 
El Administrador Apostólico de Córdoba, Juan José Asenjo,
golpea la puerta Santa con un báculo del Santo.


 
 
Grupo de seminaristas de Murcia ante el altar del Santo en la Parroquia de Montilla


   
 
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