| |
|
Programa del Viaje de Benedicto XVI a Camerún y Angola. |
Trabajo de un misionero en África.
|
Del 17 al 23 de marzo, Benedicto XVI realizará su próximo viaje apostólico internacional al continente africano, concretamente Camerún y Angola serán los países destinatarios de la próxima visita del Papa del 17 al 23 de marzo.
El martes, 17 de marzo por la mañana el Santo Padre se trasladará de Roma a la capital de Camerún, Yaoundé, donde tendrá lugar a media tarde la ceremonia de bienvenida. El miércoles 18, está previsto que el Papa celebre la Santa Misa en privado, realice una visita de cortesía al Presidente de la República; tenga un encuentro con los Obispos del País y presida la celebración de las Vísperas con los Obispos, los religiosos, religiosas, diáconos, los movimientos eclesiales y con los representantes de otras confesiones cristianas de Camerún, en la Basílica de María Reina de los Apóstoles, en el barrio de Mvolyé de Yaundé.
El jueves, 19 de marzo Benedicto XVI se encontrará con los representantes de la comunidad musulmana de Camerún, en la Nunciatura Apostólica. Celebrará la Santa Misa en ocasión de la publicación del Instrumentum Laboris de la II asamblea Especial para África del sínodo de los Obispos y mantendrá dos encuentros por la tarde. El primero, con el mundo del sufrimiento y el segundo con los miembros del Consejo especial para África del sínodo de los Obispos. Con los que está previsto también que cene.
El viernes, 20 de marzo, el Papa celebrará en privado la Santa Misa en la Capilla de la Nunciatura Apostólica se despedirá de la Nunciatura Apostólica y, en el aeropuerto de Yaundé, tendrá lugar la ceremonia de despedida de Camerún para dirigirse en avión a Angola.
La ceremonia de bienvenida en el aeropuerto internacional, 4 de febrero de Luanda, será pasadas las 12 del medio día. A las cinco de la tarde, está previsto que Benedicto XVI realice una visita de cortesía al presidente de la República y, en el mismo palacio presidencial de Luanda, tendrá lugar un encuentro del Pontífice con las autoridades políticas y civiles y con el cuerpo diplomático. Y, al final de la tarde, será el encuentro del Papa con los obispos de Angola y Santo Tomé en la Nunciatura Apostólica de Luanda donde también cenará con ellos.
El sábado, 21 de marzo el Papa celebrará la Santa Misa con la participación de obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, movimientos eclesiales y catequistas de Angola y Santo Tomé. Por la tarde, Benedicto XVI tendrá un encuentro con los jóvenes en el estadio dos Coqueiros de Luanda.
El domingo 22 de marzo, el Pontífice celebrará la Santa Misa con los participantes en el Encuentro Interregional de Obispos de África del Sur, en la explanada de Cimangola de Luanda. Por la tarde, tendrá lugar un encuentro del Santo Padre con los movimientos católicos para la promoción de la mujer, en la parroquia de San Antonio. El lunes 23 de marzo, a primera hora, Benedicto XVI celebrará, en privado, la Santa Misa en la Capilla de la Nunciatura Apostólica. Después de despedirse de esta nación, en el Aeropuerto Internacional, está previsto que a las 10 y media de la mañana, el Papa emprenda su viaje de regreso desde Angola a Roma, donde llegará hacia las 6 de la tarde.
Refiriéndose a estos viajes, en el Ángelus del día 8 de marzo, dijo: "La semana que viene, del 17 al 23 de marzo, me desplazaré a África, primero a Camerún y después a Angola, para manifestar la concreta cercanía mía y de la Iglesia (Católica) a los cristianos y a las poblaciones de aquel continente que me es particularmente querido", comentó Benedicto XVI.
Éste será también el primer viaje del Pontífice a África y el undécimo que realiza por el mundo, así como la tercera visita de un papa a Camerún, tras las dos que realizó Juan Pablo II, en 1985 y 1994.
Antes de emprender este viaje, que será el primero de Benedicto XVI al continente africano, el Cardenal Francis Arince, que acaba de predicar los ejercicios espirituales a la Casa Pontificia, habló de la importancia de este primer viaje del Papa a África, no sólo para los dos países que visitará, sino para todo el continente.
Este cardenal nigeriano, prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, destaca que «hay una expectación muy positiva. Con alegría y con la esperanza de encontrar al ‘Padre común’». Y ha puesto de relieve la gran oportunidad que representa para ellos «estar ante el Vicario de Cristo en la tierra. Ver al Papa que está cerca de ellos. Ser ‘el centro de la Iglesia’ durante una semana»: «Es muy importante. Es una gran oportunidad para los pueblos de Camerún y de Angola y, con ellos, para los representantes de otros países de África. Una gran oportunidad para ellos, estar ante el Vicario de Cristo en la tierra. Ver al Papa que está cerca de ellos. Ser ‘el centro de la Iglesia’ durante una semana. ‘Sentirse Iglesia’. Ciertamente todos los bautizados somos la Iglesia de Cristo, con el Papa y los obispos. Pero con su presencia, el Papa representa visiblemente lo que es ya realidad para nuestra fe. Y también es una oportunidad para el Santo Padre y los colaboradores que viajan con él, para ver de cerca algo de la realidad africana. Ciertamente una visita del Papa es algo extraordinario. Por lo tanto, la asamblea dominical no será exactamente lo que es cuando llegue el Papa. No se puede negar que también es una oportunidad para el Santo Padre y sus colaboradores, podrán ver cómo los pueblos de diversos países de África celebran, cantan, se desean la paz... Todo ello es positivo para nuestra Iglesia que es, al mismo tiempo, universal y local. Hay una expectación muy positiva. Con alegría y con la esperanza de encontrar al ‘Padre común’. Es importante. Ciertamente el Papa no puede ir a todos los países de África. No conozco ningún país que no quisiera recibir la visita del Santo Padre y nosotros rezamos para que también después de esta visita haya otras posibilidades»
El cardenal Arinze habló también sobre el importante papel de la Iglesia en favor de la reconciliación, la justicia y la paz, que son un gran anhelo en África y en todo en todo el mundo. Y sobre algunos pasos positivos en este sentido, haciendo hincapié en que «la Iglesia no tiene una receta política o económica. Pero la Iglesia predica el Evangelio que apela al corazón humano»: «Todos los países del mundo tienen necesidad de reconciliación, justicia y paz. África no es una excepción. Y hay algo que procede en esta dirección en varias partes de África. Si pensamos, por ejemplo, en Kenia. Donde había un gran problema después de las elecciones, hace 15 meses. Donde se registró un gran esfuerzo para impulsar la reconciliación, con la mediación también de otros líderes de África. La justicia que marcha junto con la reconciliación es el camino que conduce a la paz. La Iglesia puede y debe contribuir en todas estas direcciones. La Iglesia no tiene una receta política o económica. Pero la Iglesia predica el Evangelio que apela al corazón humano. Que significa amar a Dios y amar al prójimo. Respetar los derechos de los demás. Si todos lo hacemos, las armas pueden caer de las manos de los beligerantes. Las personas se pueden sentar alrededor de una mesa. La gente en la política o en el gobierno puede ver mejor que debe estar al servicio del pueblo. Y también pueden mejorar las relaciones internacionales. En todas estas direcciones, la Iglesia puede ayudar para concienciar, animar y alentar».
|
|
 |
|
|