19 de diciembre: Apertura oficial, en Cádiz, de la Causa de
Beatificación y Canonización de la Madre María Encarnación
Carrasco Tenorio, Fundadora de las HH. Terciarias Franciscanas
del Rebaño de María.

 
 
El Postulador solicita al Obispo la apertura oficial del Proceso.



Esta Congregación, fundada en Cádiz en 1878 por M. Mª de la Encarnación Carrasco Tenorio, de marcada espiritualidad franciscana, tiene como fin dar gloria a Dios con las características del Buen Pastor en un servicio misericordioso, humilde y alegre a favor de los más necesitados. Se distingue por su preocupación y atención a los humildes. Tiene abiertos colegios, casas de acogida para jóvenes y residencias para ancianos en Cádiz, Badajoz... También en Perú han iniciado una experiencia misionera con un centro en un barrio marginal de Lima y otro en un poblado de la selva.
Era una mañana fría de diciembre, vísperas de la cercana Navidad. Las calles del centró histórico de Cádiz lucían gurinaldas verdes con adornos navideños. En torno a la parroquía del Rosario había bullicio, carreras, abrazos, saludos... La pequeña iglesia es todo una joya de arte y belleza de esas muchas que atesora, como en un precioso cofre, la hermosa tacita de plata.
Al entrar en la iglesia, me sorprendió enormemente verla llena de personas que se saludaban gozosas y se abrazaban sonrientes, se contaban historias y recuerdos, se felicitaban la Navidad... Me impresionó tanto aire festivo, la alegría estaba a flor de piel, y los recuerdos y las viejas historias surgían espontáneas al hilo de la conversación. Había muchos hábitos color marrón, eran las hijas de Madre Encarnación, que, finalmente, veían llegada la hora de la apertura oficial del Proceso de su Madre Fundadora. Muchas Hermanas me saludaron recordando los años en que nos conocimos en la clínica de la Salud, de Sevilla y luego en la Residencia de Fr. Leopoldo, en Granada.

 
 


Pasé a la sacristía y saludé a los miembros del Tribunal Diocesano. Y enseguida llegó el Obispo, D. Antonio Ceballos Atienza, Obispo de Cádiz-Ceuta, tan cordial, acogedor y familiar como siempre; nos entretevumios un rato recordando sus viajes a Granada para visitar a su anciana madre, que vivía en Ancha de Capuchinos, junto a nuestro convento, y llegaba al convento donde celebraba la misa en la cripta de Fr. Leopoldo; le recordé la fecha de la Beatificación y no pudo reprimir su alegría que me expresó en un fuerte abrazo, mientras me confirmaba su participación en los actos de la Beatificación en Granada.
El acto de Apertura inició con el canto del Veni, Creator Spiritus, siguió la petición del Postulador General de la Causa, H. Alfonso Ramírez Peralbo, solicitando al obispo se dignara dar inicio al Proceso; luego el Postulador leyó una breve biografía de la Sierva de Dios, siguiendo después la lectura del Decreto de Constitución del Tribunal que quedó así establecido: D. Pedro Velo González, Juez Delegado; D. Antonio Alcedo Tornero, Promotor de Justicia y D. José Luis Caburrasi Fernández, Notario Actuario. Luego el Sr. Obispo dirigió unas palabras en las que puso de relieve cómo la Sierva de Dios había aprendido a Cristo dentro de la llaga del costado y exhortó a sus hijas a imitarla y a seguir sus pasos sabiendo que sólo por la cruz se llega a la gloria de la Resurrección.
Después los miembros del Tribunal y el Postulador presta juramento y firmaron el Acta de la Sesión inicial del Proceso. El acto finalizó con un canto a la Virgen de la que Madre Encarnación, en su advocación de Pastora, era tan devota, como todo fiel seguidor de Francisco de Asís.
Y ya, fuera del Acto, los saludos, los abrazos y las felicitaciones pusieron la nota distintiva a un Acto sencillo pero siempre cálido y emotivo.


Fr. Alfonso Ramírez Peralbo, OFMCap.
Postulador General de la Causa.



Breve Biografía de Madre María de la Encarnación Carrasco Tenorio
Fundadora de las HH. Terciarias Franciscanas del Rebaño de María
(1840-1917) .



Madre María de la Encarnación Carrasco Tenorio nació en Puebla de Guzmán el 24 de marzo de 1840. Ingresó como religiosa en la Compañía de María de San Fernando (Cádiz). Vive feliz durante años pero en su corazón va creciendo el deseo de cuidar a niñas huérfanas, pobres y necesitadas. Tarea nada fácil, cae enferma y en unas fiebres sueña con un hermoso patio donde una Señora le invita a sentarse a su lado, rodeado de niñas que reciben sus caricias, que le dice: 'Este es mi rebaño, el que te encargo que cuides y cobijes y lo encamines al bien'. Impulsada por el Espíritu y ayudada por el Obispo de Cádiz Fr. Felix Mª de Arriate y Llanos O.F.M.Cap. deja su querido Convento y se incorpora a su familia en Cádiz.
Don Francisco de Asís Medina dirige unas escuelas como respuesta a un colectivo infantil, falto de formación y valores cristianos, ya que los Protestantes abrían escuelas y los atraían con regalos. Entre sus colaboradoras se incorpora Mª de la Encarnación Carrasco Tenorio que ardía en celo por acoger y ayudar a niñas necesitadas. Durante dos anos mantuvieron la actividad en distintos barrios gaditanos, con excesivo trabajo pero con gran satisfacción. D. Francisco de Asís Medina ha encontrado en María de la Encarnación la gran colaboradora que buscaba para llevar a cabo esta gran misión por su gran celo para acoger y ayudar a niñas necesitadas.
En 1876, fuera de la Compañía, se entrega a la docencia de adultas y niñas sin escolarizar, e idea constituir una Congregación Religiosa que se dedique a ese apostolado. El 1878 toma el hábito franciscano en la iglesia de Capuchinos de Cádiz con tres hermanas más.
El Padre Medina en su oración, meditaba constantemente la necesidad de fundar un instituto religioso que se consagrase por completo a la educación sólida y religiosa de tantas criaturas necesitadas cobijándolas y amparándolas en su orfandad.
Decidieron formar una Comunidad y guiadas por el Padre Medina toman el Hábito Religioso el 4 de octubre de 1878 en la Iglesia de Capuchinos de Cádiz. Madre Encarnación confiaba plenamente que Dios era el autor de la obra y ella un instrumento que respondía generoso a su llamada. Con pocos medios y mucho amor ponía en activo el banco de la generosidad de muchos gaditanos a los que se acercaba pidiendo limosna, ropa y alimentos para sus niñas. Así vivía y servía a esta porción necesitada. Su corazón generoso no quedó ahí, acogió a pobres, ancianos, enfermos, desamparados…
Casi sola durante diez años gestionó un internado de niñas abandonadas, incluida la búsqueda del sustento material para ellas. En 1891 se consolida su obra con la aprobación de las Constituciones, por el obispo de Cádiz D. Vicente Calvo y Valero.
En 1892 comienzan las fundaciones. Su entrega incondicional a la voluntad de Dios la lleva por un camino de humildad y pobreza, en el que manifiesta su caridad a todos los necesitados, pero especialmente a las niñas, huérfanas y abandonadas. Pero su corazón generoso no quedó ahí, acogió a pobres, ancianos, enfermos…
En 1915 queda totalmente ciega y su salud muy quebrantada. Muere el 24 de noviembre de 1917 con gran paz, dejando en su obra el testimonio de su abnegado servicio.




 
 



 
 





   
 
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