El Papa peregrino a la tumba de San Pío de Pietrelcina.

 
 
 
Urna con los restos de San Pío de Pietrelcina.
 


Visita de Benedicto XVI a San Giovanni Rotondo el 21 de junio.

San Giovanni Rotondo, en el sur de Italia, espera con ansiedad la visita del Papa. El Santo Padre va a San Giovanni Rotondo este domingo día 21 de junio, para venerar las reliquias del Santo de Pietrelcina, el Padre Pío, de cuya muerte este año se cumplen cuatro décadas.
Nacido en Pietrelcina, San Pío es uno de los más venerados santos de la Iglesia. Religioso capuchino que llevó, durante 50 años, los estigmas, las llagas en el cuerpo similares a las de Cristo crucificado.
"El Santo Padre viene para confirmarnos en la fe. Y, sobre todo, viene para confirmar la dirección que nuestra comunidad diocesana emprendió por la devoción a San Pío de Pietrelcina en estos últimos años. Y esto significa que el humilde capuchino es en realidad un modelo de una santidad que nunca pasa de moda", ha declarado Mons. Umberto D'Ambrosio, arzobispo de Manfredonia-Vieste-San Giovanni Rotondo.
A los cuarenta años de la muerte del Padre Pío. A los noventa años de su estigmatización. Y, como si no bastase, está, además, la apertura del Año Sacerdotal, exactamente dos días antes de la llegada del Papa. Son tantos y todos importantes los motivos que se leen, ya desde ahora en filigrana, en la visita que Benedicto XVI hace a San Giovanni Rotondo este domingo. Poco más de nueve horas en total – desde las 9,15 hasta las 18,30 – según el programa previsto. Mons. D’Ambrosio, que de la archidiócesis de Manfredonia¬Vieste-San Giovanni Rotondo es originario (habiendo nacido en Peschici el 15 de septiembre de 1941), recibirá al Papa en una condición particular. El pasado 16 de abril, el propio Pontífice lo ha nombrado arzobispo de Lecce (donde hará su ingreso oficial el próximo 4 de julio) y, por tanto, en este momento de la diócesis del Gárgano es el administrador apostólico. Esta visita, pues, concluye, en un cierto sentido recapitula, como él mismo ha subrayado en una entrevista al diario Avvenire, su ministerio episcopal en la tierra del santo capuchino.
A la pregunta ¿en qué sentido el Padre Pío es modelo de una santidad que no pasa nunca de moda? Mons. D’Ambrosio ha respondido:
En dos sentidos al menos. De un lado, él nos recuerda el valor de la cruz de Jesús en nuestra vida de cada día. El Señor ha dicho el que quieta amarlo verdaderamente debe tomar su cruz y seguirlo. He aquí que el Padre Pío es el modelo de esta cruz que continua, que completa la redención y que da un sentido a la misma vida humana. Hoy es uno de los grandes desafíos para los cristianos, especialmente en una sociedad ampliamente secularizada como la nuestra.
Y ¿el segundo sentido?
La experiencia humana del Padre Pío es la epifanía de la misericordia de Dios. Si sólo pensamos en las horas que este humilde fraile ha pasado en el confesionario y cuántas veces ha administrado el sacramento de la reconciliación, tenemos la dimensión exacta de su enseñanza. En la práctica es la invitación a redescubrir el sentido del límite humano y del pecado e de hacer experiencia del perdón de Dios, que verdaderamente no conoce límites. Tanto es verdad que una de las ofertas más significativas que hemos tratado de dar, como comunidad diocesana, a los peregrinos que visitan la tumba del Padre Pío es precisamente la de que no falten nunca sacerdotes disponibles para las confesiones. Y las peticiones continúan aumentando.
Según información de los Frailes Menores Capuchinos de la Provincia Religiosa "San Ángel y Padre Pío", el Santo Padre saldrá en helicóptero desde el helipuerto vaticano a las 8.00 y aterrizará a las 9:15 en el campo deportivo "Antonio Massa" de San Giovanni Rotondo.
Después llegará en papamóvil al Santuario Santa María de las Gracias a las 9:35, recorriendo las principales calles de San Giovanni Rotondo, acompañado por monseñor Domenico Umberto De Ambrosio, arzobispo Metropolitano electo de Lecce.
En la plaza del Santuario, recibirá el saludo del alcalde de San Giovanni Rotondo, Gennaro Giuliani.
En el interior será acogido por fray Mauro Jöhri, ministro general de la orden de los Frailes Menores Capuchinos, por los frailes Aldo Broccato, Carlo Laborde y Francesco Dileo y por la fraternidad de los Frailes Menores Capuchinos de San Giovanni Rotondo.
Tras detenerse en adoración ante el Santísimo Sacramento, el Santo Padre visitará la celda número 1 del convento, donde murió el Padre Pío.
Después descenderá en ascensor a la cripta para rezar ante el cuerpo del santo. En la cripta, sólo la fraternidad de los Frailes Menores Capuchinos compartirá ese momento con el Papa.
Benedicto XVI encenderá dos lámparas ante la urna como símbolo de las visitas apostólicas de los dos últimos pontífices.
Ya en la sacristía, el Papa se revestirá con los ornamentos litúrgicos y se dirigirá en papamóvil a la plaza de la iglesia de San Pío de Pietrelcina, atravesando la plaza de Santa María de las Gracias.
A las 10:15, presidirá la solemne concelebración eucarística, al inicio de la cual será saludado por monseñor De Ambrosio.
Al finalizar la Misa, el Santo Padre rezará la oración mariana del Ángelus en el mismo lugar.
Por la tarde, a las 16:45, el pontífice mantendrá un encuentro con los dirigentes, empleados y pacientes del hospital "Casa Alivio del Sufrimiento".
Antes de su discurso, recibirá el saludo del arzobispo De Ambrosio, presidente de la Casa Alivio del Sufrimiento, del director general y de un enfermo.
Poco después, también en papamóvil, se dirigirá a la iglesia de San Pío de Pietrelcina, donde, a las 17:30, mantendrá un encuentro con sacerdotes, religiosos, religiosas y jóvenes.
Tras el encuentro, el Santo Padre volverá en papamóvil, siguiendo el mismo recorrido que a la ida, al estadio municipal "Antonio Massa", donde partirá en helicóptero a las 18:15 para aterrizar en el Vaticano a las 19:30.
A quienes anuncien su presencia, se les dará un pase (que deberán mostrar en el parabrisas de su coche), que les permitirá acceder en coche o autocar a un área reservada de la localidad Pozzo cavo.
Desde este aparcamiento, saldrá un servicio de lanzadera que transportará a los peregrinos a la zona del Anfiteatro (al principio del vial Padre Pío), desde donde se puede llegar andando al Santuario.
Las personas que quieran llegar al área de la celebración y de los encuentros, podrán seguir un camino bien señalizado.
Quienes quieran participar en la celebración eucarística, podrán acceder al recinto de la iglesia de 6:30 a 8:30 horas.
La iglesia "Santa Maria de las Gracias", incluida la cripta, y la iglesia "San Pío de Pietrelcina" permanecerán cerradas desde la tarde del 20 de junio.
El Santuario y la cripta se reabrirán a la visita de los fieles inmediatamente después de la salida del Papa (sobre las 18:30 horas).
Para acceder a la cripta se habilitarán dos entradas: la puerta norte, junto al vial Padre Pío, y la entrada que hay junto a la puerta de la iglesia antigua. Para ese día no será necesaria la reserva.








   
 
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