Año Jubilar en Valencia con motivo del 500 aniversario de San Francisco de Borja.



 
 
Patio interior del Palacio Ducal de los Borja en Gandía.





A finales de octubre y con motivo de la apertura del Año Jubilar dedicado a San Francisco Javier, Mons. Osoro recordó que este Año Jubilar es especialmente importante para toda la Iglesia, concretamente para la Archidiócesis de Valencia. Del santo venerado, un hombre de su tiempo, con una conversión muy particular y sucesor del fundador de la Compañía de Jesús, el arzobispo destacó “su gran humildad”. “Tenía muchas cosas y posibilidades en su vida, pero consiguió la única importante, que era Jesucristo y a Él se entregó totalmente”. Asimismo, recordó que venció las dificultades, “sobre todo tras la muerte de su esposa, cuando todos sus hijos ya no dependían de él”. En este momento fue cuando se entregó a la Compañía de Jesús.
En un contexto cultural de crisis de valores morales, la figura de Francisco de Borja surge como un hombre a contracorriente y provocativo, con el que “necesariamente tenemos que confrontarnos”, aseguró Mons. Osoro. El santo gandiense tuvo que pasar por determinadas circunstancias que le llevaron a descubrir que sólo debía servir a Jesucristo “y que todos los demás señores son secundarios y efímeros”. El camino que él escogió es “el camino de los hombres de hoy, que creemos que lo tenemos todo”. Osoro manifestó su deseo de que este Año Jubilar y todos los actos que se van a organizar en la Archidiócesis con este motivo –teatro, conciertos, conferencias, etc.-- sirvan para “que mucha gente se encuentre con Jesucristo con la pasión con que él se encontró”.
Sobre el gran número de beatificaciones y canonizaciones de figuras españolas, Mons. Osoro concluyó que tienen “un valor fundamental, porque todos tenemos que saber vernos a través de seres humanos que han sido como nosotros, que han pasado por circunstancias parecidas y que han sido capaces de decir con todas sus fuerzas que seguirían a Jesucristo por donde quiera que fueran”.
Los municipios de Gandia y Llombai serán lugares de peregrinación cristiana con motivo de la celebración del "Año Jubilar de San Francisco de Borja", que se inauguró a finales de octubre de este año y se cerrará el 28 de octubre de 2010, coincidiendo con la conmemoración del 500 aniversario del nacimiento de este santo. La Santa Sede de Roma y el Arzobispado de Valencia, a petición de la Compañía de Jesús, decidió dedicar el próximo "año jubileo" al santo, que fue cuarto duque de Gandia, virrey de Cataluña, nieto del Papa Alejandro VI y tercer general de la Compañía de Jesús.
Los actos del "jubileo" se iniciaron en Gandia con una eucaristía en el Palacio de los Borja, en la que participaron el arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, y los sacerdotes de las parroquias del antiguo ducado bajo el mandato de Francisco de Borja, según informaron fuentes municipales en su día.
En el peregrinaje se han incluido como "templos jubilares" la iglesia del Sagrado Corazón del Palacio Ducal, la iglesia de Las Clarisas, la iglesia de la antigua universidad que fundó San Francisco de Borja, la Colegiata, y la parroquia de San Francisco de Borja, en el municipio de Gandia.
También se ha sumado al "Año Jubilar" la parroquia de la Santa Cruz de Llombai, que perteneció al marquesado de Francesc de Borja, señaló el padre superior de la Compañía de Jesús, Vicente Jesús Almiñana.
El alcalde de Gandia, José Manuel Orengo, manifestó, durante la presentación del año jubilar en la ciudad, que "no se puede entender la figura de San Francisco de Borja sin su vertiente religiosa, civil y de duque de Gandia".
La ciudad ha decorado balcones, rotondas y las principales calles de la ciudad con los emblemas del ducado y del santo.
El municipio ha organizado además un amplio programa de actos culturales en torno al centenario de Francisco de Borja, junto al impulso desde el consistorio de Gandía de la remodelación de los edificios más emblemáticos de la ciudad como el Palau Ducal o la Iglesia Colegiata de Gandía.
La Clausura del centenario en Gandía, será el jueves 28 de Octubre de 2010, presidida por el P. General de la Compañía de Jesús, Adolfo Nicolás, S.J.



 
 
La conversión del Duque de Gandía.


Breve biografía de San Francisco de Borja.

San Francisco de Borja nació el 28 de octubre de 1510 en Gandía, en el reino de Valencia. Su padre, Juan de Borja y Enríquez, tercer Duque de Gandía, se había casado con Juana de Aragón y Gurrea, el 31 de enero de 1509. Francisco era el primogénito, y tras él llegaron seis hijos más para conformar una gran familia: dos varones, Alonso, que fue abad (+ 1538), y Enrique, que fue cardenal (+ 1540), y cuatro mujeres, Luisa, que contrajo matrimonio, y tres que fueron religiosas clarisas, María (+ 1568), Ana e Isabel.

 
 
Paulo III consigna a S. Ignacio la Bula "Regimini militantis..."
aprobando la Compañía.


Juana, la madre de estos siete hijos, falleció el 23 de febrero de 1520, cuando Francisco tenía solamente nueve años. Ese mismo año, Juan de Borja y Enríquez sería nombrado “Grande de España” por Carlos V. Juan se casó de segundas nupcias con Francisca de Castro de So y de Pinós el 13 de marzo de 1523, teniendo otros 12 hijos, hermanastros de Francisco. Nuestro Francisco abandonó Gandía a los once años, y tras un año en Zaragoza, tres en Tordesillas como paje de la Princesa Catalina, y casi otros tres de nuevo en Zaragoza, ingresa a los diecisiete años en la corte de Carlos V (primo carnal de la madre de Francisco) educándose cuidadosamente al servicio del Emperador.
Francisco contaba con 19 años cuando se casó con doña Leonor de Castro y Meneses; tuvieron ocho hijos; fue cortesano en Valladolid, entre 1527 y 1539, nombrado Marqués de Llombay en 1530, y Virrey de Cataluña entre 1539 y 1543. Ya había fallecido la Emperatriz Isabel -de tan impactante recuerdo para Francisco- el 1º de mayo de 1539. Francisco heredó el ducado de Gandía a sus 32 años, siendo el cuarto Duque desde 1543 (año del fallecimiento de Juan, su padre). Pero fue tras el fallecimiento de su esposa Leonor, el 27 de marzo de 1546 -y su renuncia al ducado- cuando la vida de Francisco evolucionó por caminos no sospechados por nadie. Francisco hizo los Ejercicios Espirituales con el P. Andrés de Oviedo, rector del Colegio de Gandía, en mayo de ese mismo 1546, y el 2 de junio siguiente hizo elección-decisión de ingresar en la Compañía de Jesús. Este mismo año hizo los votos, y en 1548 la Profesión solemne. Después de los estudios teológicos fue ordenado sacerdote (a los 41 años), haciendo pública su pertenencia a la Compañía de Jesús.

 
 
San Francisco de Borja asiste a un moribundo.


Ya plenamente jesuita, fue nombrado Comisario de la Compañía en la Península Ibérica, en 1554. También Asistente del P. General, P. Laínez (el segundo P. General; San Ignacio fue el primero) desde 1561 hasta 1564. Al fallecer el P. Laínez, el 19 de enero de 1565, Francisco asumió como vicario general el 20 de enero, y convocó al día siguiente la tercera Congregación General. Esta se inició el 20 junio de 1565, y eligió a Francisco de Borja tercer Prepósito General el 2 de julio de 1565 (Francisco tenía 54 años). Esta misión la desempeñó durante siete intensos y fecundos años al servicio de la Compañía y de la Iglesia.
Francisco falleció el 30 de septiembre de 1572, a los 61 años (hubiera cumplido 62 el 28 de octubre). Fue beatificado en 1624, y canonizado por el papa Clemente X en 1671, noventa y nueve años después de su fallecimiento.




 







   
 
  Resolución recomendada: 1024 x 768 pixels