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Este Sínodo de la Palabra, ha sido el Sínodo de la comunicación.
Fue acogida por los grupos de trabajo la propuesta del arzobispo Celli.
A la espera de la homilía de la Eucaristía que celebrará el Papa el Domingo 26 en la Basílica Vaticana con la que se clausurará el Sínodo de la Palabra y que, sin duda será una palabra clave para entender todo el trabajo sinodal y postsinodal, se puede decir que este Sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios ha sido también un Sínodo sobre la comunicación.
Numerosos padres sinodales han subrayado la iniciativa de Dios que con su Palabra -- y silencio -- se ha revelado y se revela al ser humano, a quien le corresponde acoger su amor de Padre y transmitirlo a los demás, también con las nuevas tecnologías de la comunicación.
El arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, afrontó en su ponencia ante la asamblea sinodal, el 15 de octubre, el desafío de las "nuevas formas de lenguaje y comunicación" en la transmisión de la Palabra de Dios.
Analizando la revolución digital y del mundo de las comunicaciones, explicó que en estos momentos "ha cambiado el modo de comunicar de las personas, el modo de congregarse y de crear comunidad".
"Como comunidad de fieles comprometida en anunciar la Buena Nueva del Evangelio de Jesucristo a todas las gentes, la Iglesia se encuentra frente al desafío de tener que pensar de qué manera puede comunicar su mensaje en el contexto de la nueva cultura emergente de las comunicaciones", reconoció.
"El desafío hoy es comprender que las nuevas tecnologías no son sólo instrumentos de comunicación, sino que están influenciando profundamente la cultura misma de las comunicaciones".
"Si, en el pasado, teníamos tendencia a considerar a los lectores, los oyentes o los observadores de los medios de comunicación como espectadores pasivos de un contenido producido centralmente, está claro que hoy tenemos que considerar al público como más selectivo e interactivo de una más vasta gama de medios".
Lógicamente, consideró, "nosotros siempre hemos tenido cuidado con el contenido de nuestras enseñanzas; hoy tenemos que estar más atentos a nuestro público, o a los múltiples públicos, a los que nos dirigimos, para comprender sus preocupaciones y sus preguntas".
"El avance de Internet como medio interactivo, en el que los usuarios intentan imponerse en calidad de sujetos y no sólo como consumidores, nos invita a desarrollar de modo más explícito formas dialógicas de enseñanza y presentación", aseguró.
La propuesta del arzobispo italiano ha tenido eco en la asamblea y ha sido recogida por todos los círculos menores (grupos lingüísticos de trabajo), que de una manera u otra han presentado en su relación la necesidad de utilizar mejor los medios de comunicación, en particular Internet, en el anuncio de la Palabra y en la formación. Como consecuencia es de esperar que tanto en el mensaje conclusivo del Sínodo, que será presentado este viernes por el arzobispo Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, como en las proposiciones que entregará el Sínodo al Papa, se reserve un espacio particular a la comunicación y, en particular, a los nuevos medios de comunicación.
Recogemos a continuación sólo las propuestas en español de los grupos A y C.
RELACIÓN DEL GRUPO "ESPAÑOL A": Revdo. D. Julián CARRÓN, Presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación
El grupo español A empezó expresando las expectativas de los participantes respecto a este Sínodo dedicado a la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia. Todos esperan que constituya un impulso a la misión evangelizadora de la Iglesia de modo que la Palabra de Dios llegue a todos, en las distintas situaciones que cada Iglesia debe afrontar, de modo que los hombres puedan tener un encuentro con Jesucristo vivo.
Nuestras proposiciones son las siguientes.
Se constata entre los católicos poca familiaridad con el Antiguo Testamento e incluso cierta incomodidad y resistencia frente a algunos pasajes de difícil comprensión, siendo las cuestiones más polémicas la violencia divina y humana, la amoralidad de algunas figuras bíblicas y una teología insuficiente con respecto al más allá. Se propone ofrecer a los fieles una adecuada formación bíblica que no sólo ayude a la comprensión de los textos del Antiguo Testamento en su contexto histórico y literario sino que, por encima de todo, favorezca su lectura cristiana como principal clave hermenéutica, pues es el Nuevo Testamento que dichos textos alcanzan y muestran su plenitud de sentido (cf. DV 16).
Se propone dar el paso de una "pastoral bíblica" a una animación bíblica de toda la acción pastoral, es decir, colocar la Palabra de Dios como "roca" que sostiene, como fuente vivificante y como aliento inspirador de toda la vida y la misión de la Iglesia (cf. DV 21.24).
Se ha subrayado que entre las diversas formas de anuncio y transmisión de la Palabra de Dios, se debe dar especial importancia al kerygma.
La tarea de anunciar a Cristo compete a todo bautizado. Además de la homilía, predicación propia de la celebración litúrgica, es necesario recordar el valor de la predicación de todo cristiano a la luz del Bautismo y de la Confirmación.
Respecto de las celebraciones de la Palabra se constata que muchas comunidades eclesiales, en particular aquellas que están en las periferias urbanas y en la zona rural y que no tienen la celebración eucarística dominical, encuentran en la celebración de la Palabra el alimento para la propia fe y para el testimonio cristiano. En la formación de los aspirantes al sacerdocio, la Palabra de Dios es indispensable para formar el corazón de un buen pastor, futuro ministro de la Palabra.
En cuanto a la vida consagrada, se ha propuesto agradecer a las instituciones académicas de Sagrada Escritura, particularmente de Roma y de Jerusalén, por su gran aportación a la formación de exegetas y biblistas, y pedir a los institutos de vida consagrada que sigan contribuyendo al estudio de la Sagrada Escritura a través de dichas instituciones, y de otras que llevan a cabo la difusión del conocimiento bíblico. También nos parece indispensable valorar y atender especialmente la vida contemplativa (cf. Benedicto XVI, Angelus 18 de noviembre de 2007). En la vida contemplativa se acoge la Palabra, se ora con ella y se la celebra.
Sentimos una honda preocupación por el influjo de las sectas y nuevos grupos religiosos sobre los fieles católicos, que a veces les lleva incluso al abandono de la Iglesia. Este fenómeno afecta nuestro modo de vivir la fe dentro de la Iglesia y hay que percibirlo como una llamada al testimonio, para que la novedad de vida que Cristo nos ha traído pueda resplandecer en el rostro de nuestras comunidades. Sería de gran ayuda contar con un estudio más amplio sobre las sectas y las nuevas manifestaciones de este fenómeno, para poder afrontarlo adecuadamente.
Islam. En las relaciones con el Islam y en el diálogo con sus representantes, se ha de tener en cuenta su concepción del orden socio-político y jurídico -no siempre debidamente diferenciados del orden religioso-, y su concepción del matrimonio y de la familia en la que el papel y los derechos de la mujer no son tratados como se prevé en la doctrina de los derechos fundamentales del hombre y de la institución familiar tal como lo precisa la Declaración Universal de los derechos humanos.
RELACIÓN DEL GRUPO "ESPAÑOL C": S. Em. R. Mons. Víctor Hugo PALMA PAÚL, Obispo de Escuintla.
Además de los auxiliares, oyentes y asistentes correspondientes, el círculo menor C está constituido por 18 obispos y es moderado por S.E.R. Mons. Ricardo Blázquez Pérez, Obispo de Bilbao, España.
Si ya en nuestra reunión inicial se han intercambiado experiencias sobre el actual Sínodo y sobre la Relatio ante disceptationem, durante la jornada de ayer dedicada a la elaboración de los Propositiones procedimos de la siguiente manera:
a. Retomamos las 19 preguntas propuestas al final de la Relatio post disceptationem y procedimos a anotar aquellas otras cuestiones libres permitidas para el final del cuestionario mismo.
b. De esta manera a las 19 preguntas del cuestionario se añadieron algunas otras, propuestas por los Padres sinodales, entre ellas, algunas anotadas en esta misma aula al final de la misma Relatio post disceptationem.
c. En conjunto, procedimos a trabajar sobre cinco grupos temáticos:
1) La lectura de la Biblia en la Iglesia (Pregunta 1ª.)
2) Las sectas y el fundamentalismo (temática libremente adoptada)
3) Formación bíblica al servicio de la Palabra de Dios, especialmente formación de los futuros sacerdotes (temática también libremente adoptada)
4) La verdad bíblica (correspondiente en parte a la pregunta 15).
5) Palabra de Dios y liturgia (correspondiente a las preguntas 5, 6 y 7)
6) La Palabra de Dios y la Liturgia de las Horas (abordada como propuesta l
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