Muere Don Benzi, que dedicó su vida a salvar a las mujeres de la prostitución.



El sacerdote Oreste Benzi, fundador de la Asociación 'Comunidad Papa Juan XXIII' y conocido por dedicarse a salvar a las mujeres de la prostitución, murió hoy a los 82 años en Rimini (noreste) de un ataque al corazón, informaron los medios de comunicación locales.


Don Oreste Benzi nació el 7 de septiembre de 1925 en S. Clemente, un pueblito distante unos 20 Km da Rimini, de una pobre familia de trabajadores, séptimo de 9 hijos. A los 12 años (en 1937) entra en el seminario de Rímini y es ordenado sacerdote el 29 de junio de 1949. El 5 de julio de 1949 es nombrado capellán de la parroquia de San Nicolás de Rímini. En octubre de 1950 fue enviado al seminario de Rímini como profesor y en la misma fecha nombrado Vice Asistente de la Juventud Católica de Rímini (de la que será luego Asistente en 1952). Y es en este periodo cuando madura en él la convicción de la importancia de estar presente y cercano en el mundo de los jóvenes adolescentes, años en los que se alcanza la medida definitiva de los valores de la vida. Consideraba básico y fundamental realizar actividades que favorecieran un "encuentro simpático con Cristo" para comprometer la mayor parte de los adolescentes que acudían a tener encuentros decisivos para su formación con todos excepto con Cristo. En este proyecto se encuentra la construcción de una casa alpina en Alba di Canazei (Trento) para descanso de adolescentes, realizada del 1958 al 1961. Miles de adolescentes pudieron hacer y hacen todavía una experiencia liberadora para elegir los valores cristianos haciéndolos entrar en el propio ciclo vital. Manteniendo este compromiso con los adolescentes, en 1953 es llamado a ser Director Espiritual en el seminario de Rímini para los jóvenes de 12 a 17 años. A través de esta experiencia, que se prolongó hasta 1969, pudo profundizar más intensamente en el conocimiento del espíritu juvenil. En 1959, continuando como padre espiritual en el seminario es trasladado al Instituto Clásico "Julio Cesar" de Rímini, luego en el 1963 al Instituto "Serpieri" de Rímini, y finalmente en 1969 al Instituto "Volta" de Riccione, todo esto sin dejar de continuar trabajando con los jóvenes. Y es precisamente en estos años cuando recluta a algunos jóvenes del voluntariado que se prestaban a pasar las vacaciones animando la estancia de adolescentes en dificultad. En 1968, con este grupillo de jóvenes y con algunos otros sacerdotes da vida a la Asociación “Papa Juan XXIII”, que obtuvo luego el reconocimiento como personalidad jurídica. Del encuentro con personas que "en la vida no podían valerse por sí mismas" y gracias a la disponibilidad a tiempo pleno de algunos jóvenes, Don Oreste Benzi abre la primera Casa de Familia de la Asociación “Papa Juan XXIII en Coriano (Italia) el 3 de julio del 1972.
En 1983 la Asociación “Papa Juan XXIII”, el 25 de mayo obtiene el reconocimiento de agregación eclesial por parte del Obispo de la Diócesis de Rímini mons. Giovanni Locatelli.
El 7 de octubre de 1998 la Asociación "Comunidad Papa Juan XXIII" es reconocida como Asociación Internacional Privada de Fieles de Derecho Pontificio reconocida por el Pontificio Dicasterio de los Laicos.
Desde hace más de treinta años trabaja en el vasto mundo de la marginación en Italia y en el extranjero. Está presente en: Zambia, Tanzania, Kenya, Sierra Leona, Brasil, Chile, Bolivia, Rusia, Bangladesh, Croacia, Méjico e Kosovo.
'Don Benzi', como era popularmente conocido en Italia, con su asociación había creado más de 500 casas familia (300 en Italia) para los personas con minusvalías, menores en dificultad, ex drogadictos o ex prostitutas.
La comunidad está presente en 27 naciones de Europa, Asia, África y América Latina.
El sacerdote era sobre todo conocido por su labor a favor de las mujeres maltratadas y por su intento de salvar a las jóvenes de la prostitución.
En varias ocasiones, Don Benzi se había presentado a las audiencias con el papa Juan Pablo II acompañado de algunas de estas chicas que su comunidad había logrado liberar de la prostitución.
Para el día de su muerte, acaecida por un ataque cardiaco el día de los Fieles Difuntos, Don Benzi, antes de regresar a la casa del Padre, para la homilía de ese día, había dejado este precioso texto comentario al trozo bíblico del Libro de Job (19, 1. 23-27), que se lee en las misas de los Difuntos:
“En el momento en el que cerraré los ojos a esta tierra, la gente que estará cerca de mi dirá: ha muerto. En realidad se trata de una mentira.
He muerto para el que me ve, para el que está junto a mi. Mis manos estarán frías, mis ojos no verán más, pero realmente la muerte no existe porque apenas cierre los ojos a esta tierra me abro al infinito de Dios.
Nosotros lo veremos, como nos dice Pablo, cara a cara, así tal como Él es (1Cor 13,12). Entonces se cumplirá la palabra que el Libro de la Sabiduría dice en el capítulo 3: Dios ha creado al hombre inmortal, para la inmortalidad, según su naturaleza lo ha creado.
Dentro de nosotros, por tanto, existe ya la inmortalidad, por lo que la muerte no es otra cosa que la apertura para siempre de mi identidad, de mi ser con Dios. La muerte es el momento del abrazo con el Padre, esperado intensamente en el corazón de cada hombre, en el corazón de cada criatura.
Benedicto XVI expresó en un mensaje su dolor por el fallecimiento del padre Oreste Benzi, fundador de la Comunidad Juan XXIII, mundialmente conocido por su labor de ayuda a personas a salir de las cadenas de la prostitución y de la droga.
Según ha informado la secretaría general de la Comunidad, el sacerdote falleció a las 2 de la mañana de este viernes, a los 82 años, a causa de un infarto cardiaco, en su casa de la ciudad italiana de Rimini.v En un mensaje de pésame, enviado a través del cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, el Papa califica al padre Benzi di «humilde y pobre sacerdote de Cristo».
El obispo de Roma recuerda su «intensa vida pastoral como párroco» en Rímini, y «como incansable apóstol de la caridad a favor de los últimos y de los indefensos, cargando con muchos de los graves problemas sociales que afligen al mundo contemporáneo».
La misiva del Papa concluye garantizando sus oraciones para que el fallecimiento del sacerdote sea motivo de esperanza cristiana para «toda su familia espiritual».
Don Benzi presentó en varias ocasiones a Juan Pablo II a algunas de las chicas que su comunidad ha logrado liberar de la prostitución. El 15 de mayo de 2002 participó en una audiencia ofrecida por el pontífice difunto acompañado por centenares de ellas.
La acción de la Comunidad Juan XXIII en el vasto mundo de la marginación ha dado origen a numerosas casas familia, donde personas o matrimonios son por un período de tiempo limitado o de forma definitiva padres y madres, hermanos y hermanas de personas con discapacidades, menores en dificultad y drogadictos, alcohólicos, personas con problemas psíquicos.
En este contexto, la asociación ha creado comunidades terapéuticas para la recuperación de drogadictos, casas de oración, centros para chicos de la calle, cooperativas sociales que promueven actividades educativas u otras actividades que integran a personas con minusvalías.
Otras de las actividades de la comunidad son casas para muchachas liberadas de la esclavitud de la prostitución y casas de fraternidad y de primera acogida.


El funeral del sacerdote, que nació en 1925 en Forli (noreste), se celebrará el próximo lunes en la catedral de Rimini.



   
 
  Resolución recomendada: 1024 x 768 pixels