Cardenales de vacaciones en las montañas repasando los libros de Ratzinger.


 
 


«Se trata de una curiosa noticia aparecida estos días en los periódicos italianos. Como puede verse los periodistas hacen cábalas y quinielas de todo y para todos los gustos. Esta vez la noticia va referida a sus Eminencias. Hablando de las vacaciones de los Cardenales de Curia y de destacadas Eminencias, dice la prensa, al respecto, que serán pocos los que se pongan bañador o se tiendan en las tumbonas bajo las sombrillas a la orilla de la playa para ponerse morenos. Aquí pinta, sobre todo, el color púrpura. La montaña, quizás siguiendo el ejemplo ilustre del Papa Wojtyla y del papa Ratzinger, es la meta de las vacaciones preferida por los cardenales y los monseñores de Curia y de diócesis, que durante estos días están cerrando los últimos dossier y preparando las maletas. Un buen número de prelados, especialmente extranjeros, aprovechará el periodo estivo para regresar a casa. Finalmente, también entre las túnicas y las púrpuras, no faltará quien permanecerá en la ciudad por razones de trabajo, de salud o por cualquier otro motivo. El secretario de Estado Vaticano, card. TARCISIO BERTONE, en estos días se encuentra bajo presión entre conferencias, reuniones, compromisos institucionales. El pasado 18 de julio despachó con el Papa en la residencia de Lorenzago in Cadore. Pronto tomará unos días de descanso. En la montaña se encuentra también el cardenal alemán WALTER KASPER, Presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, que pasará el mes de agosto en Madonna di Campiglio, en la provincia de Trento, junto a dos hermanas y un cuñado. Otra púrpura importante, el Prefecto de la Congregación para el Clero, el franciscano CLAUDIO HUMMES volverá a Brasil, donde ha sido bastante tiempo arzobispo de San Paolo y donde viven sus familiares y tiene tantísimos amigos.
El cardenal francés PAUL POUPARD, Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, seguirá un calendario ya conocido: primero un periodo de descanso en el lago de Ginebra en Suiza y luego se trasladará a su ciudad natal, en Bretaña, donde el 30 de agosto celebrara junto a sus familiares y amigos su 77 cumpleaños. Llevará en la maleta el libro «Jesús de Nazaret» de Benedicto XVI en edición francesa; en italiano, asegura, que ya lo ha leído. El purpurado, apasionado lector, se llevará, además, otros dos libros de publicación reciente: «Cómo la iglesia católica ha construido la civilización occidental» de Thomas E. Woods y “Pío XII” del periodista Andrea Tornielli. El cardenal SERGIO SEBASTIANI, Presidente de la Prefectura para los Asuntos Económicos, volverá, siempre en agosto, a Las Marcas, donde ha nacido. Con lectura también se lleva el último libro del Papa. En el Varesotto, su tierra de origen, se moverá ATTILIO NICORA, purpurado Presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica. Montañas, esta vez en los Abruzos, también para el ex secretario de Estato, card. ANGELO SODANO, en su casa en Rocca di Mezzo. Más sedentarios aparecen los obispos diocesanos italianos. El cardenal ENNIO ANTONELLI, umbro, arzobispo de Florencia, este verano ha anunciado que no se moverá de su sede toscana, que alcanzará este verano temperaturas tórridas. Mons. GIUSEPPE ZENTI, desde hace poco a la guía de la diócesis de Verona, tomará sólo 4 o cinco días de vacaciones. Justo el tiempo para poder leer “Introducción al cristianismo” (ed. Queriniana) del entonces cardenal Joseph Ratzinger.



   
 
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