Benedicto XVI: En la muerte del Cardenal Innocenti…
(Ex Nuncio de Su Santidad en España)

 




Su Eminencia el Cardenal Antonio Innocenti, nació el 23 de agosto de 1915 en Poppi, diócesis de Fiesole, en Italia.
Estudió en el Seminario de Fiesole; en la Pontificia Universidad Gregoriana, en Roma (doctorándose en Derecho Canónico); en la Pontificia Universidad Lateranense, en Roma (se doctoró en teología); y en la Pontificia Academia Eclesiástica también en Roma.
Se ordenó de sacerdote el 17 de julio de 1938, en Florencia. Trabajó pastoralmente en Valdamo, Toscana, en 1938. Continuó sus estudios en Roma, de 1938 a 1941. Sucesivamente, entre 1941 y 1948, en Fiesole, es miembro de la facultad del seminario y secretario del Obispo; trabajó por ayudar a las víctimas de la ocupación Nazi, fue llevado ante el pelotón de fusilamiento pero liberado en el último minuto; trabajó pastoralmente después de la Segunda Guerra Mundial; fue fundador de la Asociación Cristiana de Trabajadores Italianos (ACLI). Continuó sus estudios, en Roma, de 1948 a 1950. Entró al servicio diplomático de la Santa Sede, en 1950. Fue Secretario de la delegación apostólica en el Congo Belga, Ruanda Burundi, de 1950 a 1953. Nombrado camarero secreto supernumerario, el 28 de agosto de 1951; confirmado, el 28 de octubre de 1958. Fue Auditor de la nunciatura en Suiza, de 1953 a 1960; de la nunciatura de Holanda, de 1960 a 1961; de la nunciatura de Egipto, Siria y Jerusalém, de 1961 a 1962; de la nunciatura en Bélgica, de 1962 a 1964. Prelado doméstico, el 26 de junio de 1963. Consejero de la nunciatura en Francia, de 1964 a 1967.
Elegido Arzobispo titular de Eclano y nombrado Nuncio en Paraguay, el 15 de diciembre de 1967. Fue consagrado, el 18 de febrero de 1968, en Florencia por el Cardenal Amleto Giovanni Cicognani, Obispo del título de la sede suburbicaria de Frascati y secretario de Estado. Nombrado secretario de la S. C. para la Disciplina de los Sacramentos, el 26 de febrero de 1973. Esta congregación fue reorganizada y unida a la S.C. para el Culto Divino como S.C. para los Sacramentos y el Culto Divino, el 11 de julio de 1975. Nombrado Nuncio en España, el 4 de octubre de 1980.





Es creado Cardenal diácono, el 25 de mayo de 1985; recibió la birreta roja y la diaconía de S. María in Aquiro, el 25 de mayo de 1985. Nombrado prefecto de la Congregación para el Clero, el 9 de enero de 1986. Asistió a la VII Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano, del 1 al 30 de octubre de 1987. Presidente de la Pontificia Comisión para la Conservación del Patrimonio Artístico e Histórico de la Iglesia, el 8 de octubre de 1988. Asistió a la VIII Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en el Vaticano, del 30 de septiembre al 28 de octubre de 1990; uno de los tres presidentes delegados. Renunció a la prefectura y a la presidencia, el 1 de julio de 1991. Es nombrado Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, el 1 de julio de 1991. Perdió el derecho a participar en el cónclave cuando cumplió los 80 años de edad, el 23 de agosto de 1995. Renunció a la presidencia, el 16 de diciembre de 1995. Optó por el orden de los cardenales presbíteros su diaconía fue elevada, pro hac vice, a título, el 29 de enero de 1996. Falleció el pasado sábado 6 de septiembre, a los 93 años de edad.
Sus funerales fueron celebrados en la Basílica de San Pedro el 10 de septiembre y estuvieron presididos por el Cardenal Angelo Sodano. Antes de la audiencia general, el Santo Padre pronunció la homilía en las exequias del cardenal Antonio Innocenti. «Lucem spero fide». Con el lema episcopal de este purpurado italiano, Benedicto XVI ha sellado sus emocionadas palabras.
Recordando su larga vida al servicio del Señor, primero como sacerdote durante la segunda guerra mundial. «Dramático periodo en el que se distinguió por su abnegación y generosidad, ayudando a la gente y salvando a cuantos estaban destinados a la deportación», ha señalado el Papa, destacando luego que «por ello fue arrestado y condenado a ser fusilado. Pero, cuando ya se encontraba ante el pelotón de ejecución la orden fue revocada».
Evocando asimismo el largo e intenso apostolado del cardenal Innocenti, Benedicto XVI ha recordado también cuando, después de la guerra, el entonces Sustituto de la Secretaría de Estado, el Siervo de Dios Giovanni Battista Montini – futuro Papa Pablo VI – le impulsó a ingresar en la Pontificia Academia Eclesiástica. «Pudo así conocer diversos países de África, Europa y Oriente Medio. Sin olvidar nunca su profunda y genuina inspiración sacerdotal, prodigándose en favor de los hermanos, infundiendo valor y alimentando en todos la fe y la esperanza cristiana».
El Papa ha hecho hincapié también en la misión de representante pontificio que desarrolló el cardenal Innocenti en Paraguay, primero, y luego como Nuncio Apostólico en España, donde acogió al Siervo de Dios Juan Pablo II, en dos oportunidades.


   
 
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