Presentación de Jesús en el Templo.
Gentile de Fabriano. París, Museo del Louvre.
 
 

 


 
***
 



 
 
   



 
***
 



 
 
 

 
 
CONVERTÍOS Y CREED EL EVANGELIO.
 


 
“Convertíos al Señor Dios vuestro…”.
 


Los días que anteceden al primer domingo de Cuaresma sirven de introducción preparatoria al espíritu cuaresmal. El elemento significativo más importante es la ceniza. Rito tradicional realizado sobre los penitentes y que sigue conservando la liturgia: “estas cenizas que vamos a imponer sobre nuestras cabezas en señal de penitencia”.
La liturgia de estos días destaca la llamada a la conversión. Ante esta invitación hay que responder con prontitud. Los criterios de esta conversión son bien claros. Hay que dar frutos dignos de penitencia, pero esta debe fraguarse en el interior de cada uno, rasgando el corazón. El acto visible de la penitencia que Dios busca en el pecador arrepentido es el amor, la justicia social”.

 
***
 



 
 
     
   



 
***
 



 
 
     
 
Codices Biblia de San Luís (Catedral de Toledo).
 


   



 
***
 



 
 
 

 
 
"Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu
para ser tentado por el diablo" (Mat. 4, 1).
 



 
***
 



 
 
     
   



 
***
 



 
 
   



 
***
 



 
 

   



 
***
 



 
 



 
"Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano
Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se
transfiguró delante de ellos y su rostro resplandecía como
el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se
les aparecieron Moisés y Elías conversando con él".
 



 
CUARESMA: CAMINO HACIA LA PASCUA
 




Salvar la vida es gastarla en servicio, vaciar el yo soy, yo tengo, para llenarse del otro, de lo que el otro es y lo que el otro tiene y a mí me falta. Quien quiera ganar su vida – dice Jesús -- la perderá, y quien pierda su vida por mi causa la salvará. Esa paradoja la expresa también Jesús diciendo: toma tu cruz cada día, y sígueme. La cruz de cada día, el trabajo y la convivencia, son los medios para hacer realidad el plan de Dios: transformar el mundo y enriquecer a los demás con mi servicio. Esta es la identidad del cristiano, la profunda verdad del ser humano.
Con el miércoles de ceniza comienza la Cuaresma. Cuarenta días de camino hacia la Pascua. Símbolo bíblico desde Moisés hasta Jesús, como los 40 días de desierto o los cuarenta años del Pueblo caminando hacia la Tierra Prometida, hacia el encuentro con Dios. Y en este camino se nos propone aceptar que esta es la realidad humana, caminar hacia El. Con la Cuaresma toda la Iglesia entra en un misterioso y peculiar desierto penitencial rumbo a la tierra prometida de la Resurrección. Cuarenta días de ascesis y de oración necesarios para poder celebrar la noche santa de la Pascua. Cuarenta días que son como cuarenta peldaños que nos suben al gozo de la noche que brilla como una luz. En la noche en la que todo se hace manifiesto en la experiencia definitiva del Resucitado.
En segundo lugar aprender a esquivar las trampas del camino, de ahí la recomendación de Jesús a ser sinceros con nosotros mismos: cuando des limosna, cuando ores, cuando ayunes no lo hagas para que te vea la gente, al contrario, échate colonia. Tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.




 
***
 
   
 
  Resolución recomendada: 1024 x 768 pixels